Sabor a poco. El Pirata jugó mejor que su rival, pero no pudo
conseguir el triunfo que lo arrime a la cima del torneo. El empate final
dejó un sabor amargo en el plantel.
La posibilidad de colocarse al ladito de la cima le fue nuevamente esquiva a Belgrano,
que después de empatar 1-1 ayer con San Martín en San Juan quedó un
poquito más lejos de la posibilidad de adjudicarse el título del Torneo
Inicial.
Jugó mejor, pero sin claridad
En el segundo tiempo, el equipo de Ricardo Zielinski adquirió mayor
solidez en defensa. Se mostró firme en su propio terreno y no corrió
riesgos en las cercanías de Olave. Sin embargo, generó muy poco juego.
Le costó a Belgrano avanzar con claridad en el campo contrario y se
entonces se repitió en pelotazos buscando al paraguayo Aquino.
A los 23 minutos, Zapata sacudió la modorra con una volea de derecha y
Corti alcanzó a manotear la pelota, que luego dio en el palo y terminó
en córner. Después, el arquero local le tapó un tiro a Velázquez y un
cabezazo a Melano. El local apenas reaccionó con tiros desde lejos.
En San Juan, Belgrano fue de menor a mayor. Aguantó el sofocón hasta encontrar solidez y
pudo haberse llevado algo más que un punto.
Le faltaron más ideas para lograrlo.
A pesar de haber hecho un juego correcto, el equipo de Ricardo
Zielinski careció de esa puntada final que le permitiera quedarse con el
triunfo, porque después de un arranque dubitativo, se paró mejor en la
cancha y comenzó a inclinar la balanza en su favor.
Pero una vez más el merecimiento no estuvo de la mano de las
concreciones y el reparto de puntos le terminó dejando un sabor amargo
en la boca al Pirata.
Cuando el equipo se armó, lo hizo con el objetivo de conseguir los
renombrados 50 puntos que le dieran la permanencia en Primera sin
mayores sobresaltos. Arrancó con la apuesta de no defeccionar en su
cosecha y a fuerza de buenos resultados se acomodó en la tabla hasta
llegar al tramo final con la esperanza de poder conseguir la corona.
Sabiendo a qué quería jugar y cómo podía hacerlo, el conjunto de “el
Ruso” fue alejándose de los de abajo para mezclarse con los que pelean
arriba.
Pero la derrota ante Lanús (0-2) de la semana pasada y el empate de
ayer, fueron como un balde de agua sobre la llama de la ilusión. Un
chapuzón helado que la apaga lentamente. Y si ese fuego no se extingue
del todo es porque se sostienes en la posibilidades que las matemáticas
aún le dan.
El equipo de Alberdi fue protagonista en San Juan, se adueñó del
juego y estuvo cerca de quedarse con todo, pero no alcanzó y el punto
suena más a puntito en la tabla de arriba.
Hasta el final
El Pirata quiere seguir de pie en su pelea por darle a Córdoba el
primer título nacional en la máxima divisional afista, pero para
conseguirlo necesitará de algo más que un poco de suerte. Porque deberá
hacer resurgir su fuerza interior, conseguir un aporte parejo de todos
los componentes del club y meter sin parar para que esa ilusión no
planificada se transforme en una realidad palpable.
El cierre del año es durísimo para todos, para los de corto, para los
de largo y para esos locos que desafían la geografía del país para ir a
gritarle a los paisajes que son piratas y cordobeses.
También es cierto que en un torneo tan parejo, cada una de las
determinaciones de los árbitros son clave, porque cambian el rumbo de
los partidos. Ayer, Luis Álvarez dejó sin sancionar un clarísimo penal
de Grabinski sobre Aquino, cuando le puso la camiseta celeste sobre la
cabeza, del tirón que le dio con él como espectador privilegiado.
Pero lo concreto es que la escalada de Belgrano hasta la parte alta
de la tabla lo colocó en la posibilidad histórica de estar en las
puertas de un campeonato, pero
la magra cosecha de las dos
fechas finales (un punto de seis) lo hace trastabillar y maltrata su
esperanza y el sufrido corazón del hincha.
Es justo decir que nunca hubo triunfalismo en las palabras de los
futbolistas y que ellos siempre fueron reservados en sus declaraciones,
pero también es cierto que puertas adentro del vestuario, todos soñaban
con una vuelta olímpica.
“Ojalá terminemos bien el campeonato, los jugadores se lo merecen,
ellos hacen un esfuerzo enorme todos los días. Este es un grupo que
arrancó de muy abajo y espero que termine bien arriba. ¿Si yo también lo
merezco? Esto es de los jugadores” sentenció Ricardo Zielinski.
Con sus palabras, el técnico nuevamente puso en claro que el equipo
se armó para escaparle al fondo y que sus dirigidos multiplicaron sus
fuerzas para conseguir los puntos obtenidos hasta el momento.
La recta final del campeonato muestra al Pirata entre los equipos que
pelean arriba. Para sostenerse necesitará apelar al fuego sagrado de la
historia misma del club para llegar a los juegos finales dejando hasta
la última gota de sudor en procura del sueño. Después, la matemática
dará su sentencia y resolverá a su favor o no.
Formaciones:
San Martín de San Juan (1): Leonardo Corti, Francisco
Mattia, Cristian Grabinski, Lucas Landa, Mauro Bogado, Andrés
Alderete, Francisco Alarcón, Emmanuel Mas, Jorge Luna, Claudio
Riaño, Humberto Osorio.
DT: Gabriel Perrone.
Belgrano (1): Juan Carlos Olave, Gastón Turus, Claudio
Pérez, Lucas Aveldaño, Juan Quiroga, Martín Zapata, Guillermo
Farré, Esteban González, Jorge Velázquez, César Pereyra, Víctor Aquino.
DT: Ricardo Zielinski.
Goles: Victor Aquino para Belgrano y Jorge Luna para San Martin de San Juan
Árbitro: Luis Álvarez.
Cancha: San Martín (SJ).